
El proyecto de abrir poète empezó de casualidad. Hasta el momento nunca había pensado en tener mi propia tienda, mi madre y mi abuela han tenido tiendas desde antes de que yo naciera.
Nada mas terminar mi carrera surgió la posibilidad de que yo también pudiera tener mi propia tienda.
Empecé a pensar en el concepto que quería que tuviera mi tienda en el estilo de ropa y en lo que quería transmitir.
Luego tuve que pensar también en la parte financiera y creerme eso no fue tan fácil
Comencé a buscar un socio que me financiara, pero no lo encontré perdí el local que tenia visto para poète
Al final mi abuela paterna decidió ayudarme ella creía en mi y en que podía hacer mucho y muy bien. Fue un gran gesto que me animó a crear mi propio negocio, y así lo hice.
Ese fue el momento de comenzar con poéte: pensar en el nombre, la decoración, estilistas, pintores, tiendas de telas, tapiceros, proveedores…
Un mundo totalmente desconocido para mi y que terminó resultando bastante más complicado de lo que creía.
Para comprar las colecciones me voy a París.
Suelo crear las colecciones con el criterio de lo que es tendencia pero que a mi me gusta y que yo me pondría, intentando siempre que los precios sean razonables para poder llegar mejor al público.
Una de las características de mi tienda es que intento traer una pieza por modelo así consigo exclusividad nadie puede ir igual que otra persona si va vestida de poéte.
Esta es un poco la historia de Poéte, de la odisea en la que me he involucrado, de la que estoy muy contenta y que desde el primer día ha funcionado mucho mejor de lo que podía llegar a pensar.
Me gustaría agradecer su apoyo, ideas y comprensión a todos los amigos y familiares que desde el primer momento me han animado en esta maravillosa historia.
Gracias a todos!!!
Berta Martin Sainz